Finalmente se impuso una lógica común, no sin bastante polémica inicial, tachada de injusta cuanto menos, resultó que al final la democracia no era tan perfecta, cuando se había fomentado durante demasiado tiempo el despropósito.
El mal hacer se extendió y se convirtió en mayoritario por lo que encontró su hábitat perfecto en unas reglas que lo defendían y amparaban.
La Justicia escrita con mayúsculas no era ni una muesca de la justicia con minúsculas, la primera se autoproclama soberana y no se contiene a la hora de vanagloriarse en títulos, ni de magnificar su cometido, mientras la segunda observaba indignada y a duras penas continuaba con su labor disciplinadamente y de forma anónima.
La balanza que supuestamente debía de estar equilibrada, claramente lucía inclinada, en la mayoría de los casos hacia un mismo lado; el lado de los intereses. Ya fuesen económicos, políticos o sucedáneos.
La libertad no era más que el disfraz que magníficamente había elegido la imposición, “ eres libre de elegir …..pero de entre las opciones que te damos” esto último se omitía.
Opciones distintas no eran bien recibidas, eran extinguidas en origen, los manuales se encargaban de condenarlas pero por si estos se veían incapaces y las opciones resultaban escurridizas, existían más medios para erradicarlas.
El poder se había mutado y se mantenía actualizado para garantizarse la capacidad de llegar a todos los intelectos, premeditadamente mermados, ya fuera de una manera o de otra, acorralando y finalmente ninguneando al individuo que quedaba desbordado en el mejor de los casos y sodomizado naturalmente como norma general, así se conseguía premeditadamente, domesticar al humano de corral.
Pero la presión no podía ser eterna, el paso del tiempo erosiona, desgasta y en este caso quebranta. Poco a poco la resistencia fue cogiendo volumen, su crecimiento era exponencial y empezaron a caer muros que durante toda su historia habían sido insorteables.
Se cambió de dirección y de bandera, pero que no se ilusione nadie, no se llegó a la utopía, ese no era el objetivo, este fue mucho mas humilde, simplemente el de acercarse un poco mas a ella y el de trabajar para conseguirlo.
Ardua tarea, aún había que cribar muchas impurezas, que se resistían a desaparecer, la sombra de la revancha de los que tienen mal perder seguía estando muy presente, había que estar atento a las nuevas embestidas y sobre todo prever las malas artes de los sin moral.
Costó pero se cambió el ciclo, no se afirmó que fuese a ser mejor, desde luego ese era el propósito pero lo que lo hacía fuerte era, que por lo menos sería diferente.
Se reconciliaron cuatro viejas amigas , la lógica, la justicia, la verdad y la valentía.
El primer fruto de su trabajo fueron: PALABRAS.
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