Enfrente de un papel en blanco, dispuesto a llenarlo de garabatos, los cuales, alguno podrás descifrar y comprender lo que dicen, pero nunca conocer los sentimientos que han provocado que estos existan.
¿Tan difícil es?, que te quieran y querer igual. La eterna pregunta sobre el eterno tema, las respuestas que nadie sabe y que todos equivocadamente nos respondemos a nosotros mismos y que son un error desde el momento que planteamos la pregunta.
Cuando lo das todo y quieres seguir rebuscando en tu interior para seguir dando más, porque sientes la necesidad de hacerlo, sin pedir nada más, que lo acojan y lo tengan en cuenta.
Y cuando todo ese enorme esfuerzo, que no es tal, comprendes que ha sido en vano.....es como darle un beso a un espejo. La decepción es tan grande, tan grande, tan grande......que cualquier palabra se le queda pequeña.
Es curioso, como este amasijo de carne, no es capaz e controlar la pequeña energía que se le ha depositado en su interior.
Te duele por dentro, te quema, te arde y solo hay una manera de aliviar el dolor aunque nunca se cure. El tiempo...
Que sedimenta, lo cubre, lo tapa y lo disimula, pero jamás sana, la herida sigue abierta, llorando en silencio, penando a oscuras y aunque no se queje y no aparezca ahí sigue.
Crees y confías, entregas y no recibes, que es lo de menos y lo bueno es que eres el malo, lo has hecho mal, lo tienes ensayado pero nunca te saldrá, no lo dominarás jamás y lo sabes, pero aún así te confías.
¿Es así como acaba o es sólo el comienzo?, no contestéis, no escucho, estoy ciego, no os creo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario