No hace mucho una persona de mi círculo, la cuál gozaba de mi confianza, aprovechó un encuentro fortuito para hacerme una invitación a una reunión empresarial.
Según él prometía ser muy interesante, una idea novedosa proveniente de fuera de nuestras fronteras, que se autoafirmaba con unas largas cifras, con unos productos sin competencia y en definitiva una oportunidad de negocio magnífica avalada por numerosas personalidades.
Que suerte la mía……. Como iba a rechazar tal invitación.
Todo el discurso fue bastante fluido, se notaba que ya estaba más que ensayado y testado, acompañado de un tono amigable y cercano, aderezado con un ligero toque de misterio y oportunidad y rematado con un “Te dejo que tengo una reunión con unos señores muy importantes", ¡cuento contigo!
El pescado ya olía de lejos, pero decidí asistir porque la persona que estaba conmigo en el momento de la interrupción, decidió acudir por respeto al anfitrión y yo decidí lo propio, por el mismo motivo y porque quizás hubiera algún otro invitado más que fuese interesante, comercialmente hablando.
El día y a la hora indicada, allí estaba yo con mi escepticismo en pleno apogeo sentado en una sala de conferencias, a mi izquierda la persona que me acompañaba en el momento de la invitación y en frente, de pie en el escenario a un ex deportista como abanderado del chollo.
La charla se inició remarcando la personalidad “que fue en su día”, los triunfos que había conseguido y lo inconformista de su espíritu. Después le siguió unas muestras de humanidad haciendo mención a sus lesiones físicas, a sus “enanos” como él los denominó, incluyendo nombres claro y para rematar el acercamiento, nos deleitó con sus éxitos empresariales para darle más consistencia al asunto.
Hecha la presentación y con un tono menguado, se puso en play y empezó a regurgitar una cantinela dialéctica reivindicativa de pórque no podía aspirar a una vida mejor tanto para él como para los suyos y ya que nosotros estábamos allí porque alguno de sus amigos nos había invitado, también nos consideraba como………“suyos”.
Precioso, fue un momento muy sentido. Evidentemente ironizo porque lo que verdaderamente sentí en ese momento fueron ganas de levantarme e irme sin cerrar la puerta, pero por educación y por solidaridad con mi acompañante aguanté estoicamente la pantomima que se alargó durante hora y media.
El momento estelar del evento fue cuando el infiltrado del público de turno se levantó a media charla, como el que ha visto la luz al final del túnel o como el tullido que se ha curado repentinamente, magnificando y ratificando todo lo que se acababa de decir.
No voy a seguir escudriñando el acto porque no quiero que dure hora y media el artículo, así que directamente voy a proceder a valorar la experiencia.
Por un lado me entristecen estas cosas y por otro lado me enervan, cómo se consienten estas actuaciones y más aún, cómo llegan a tener éxito. Desgraciadamente estas artimañas fétidas combinan unas supuestas características muy deseadas por una mayoría de la población humana mundial. Altos ingresos, baja inversión con amortización casi inmediata y poco tiempo de dedicación. Este ungüento mágico se combina con una buena presentación y si encima lo ampara un momento de necesidad, éxito asegurado.
Ley Ordenación Comercio Minorista 7/1996
2. Se prohíbe proponer la obtención de adhesiones o inscripciones con la esperanza de obtener un beneficio económico relacionado con la progresión geométrica del número de personas reclutadas o inscritas.
Desgraciadamente esto sigue funcionando al igual que lo sigue haciendo el viejo truco del titular llamativo, si el encabezado del artículo no hiciera mención con los egipcios por su relación con las estructuras piramidales y hubiese sido: El Falso Network Marketing o Falso Marketing Multinivel, seguramente no serán tantos los que se molesten en dedicarle unos minutos.
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