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Vengo de un lugar que ya no existe.

Vengo de un lugar que ya no existe, allí el día empezaba a su hora, estaba lleno de olores y de sabores, el rocío te daba los buenos días, sentía la tierra húmeda hundirse a cada paso, el aire fresco y limpio inundaba mis pulmones y sentía como se mezclaba en mi sangre.

Temprano pero descansado, no llevaba reloj en la muñeca, no hacía falta; el sol y el estomago te indicaban la hora perfectamente; siempre había muchas cosas que hacer pero nadie que te obligara, tú mismo lo sabías de manera innata, como la araña que teje su tela porque es lo que sabe hacer.

Veía a las plantas, a los árboles, a las hierbas y a las flores crecer, sabía lo que comía porque sabía perfectamente de donde venía, sabía lo que bebía porque sabía exactamente de los pies de que montaña nacía. El silencio con los sonidos formaban melodía y todas las palabras tenían un por qué.

Me rodeaban animales y yo era uno más entre ellos; todos teníamos nuestro sitio y hablábamos el mismo idioma. Con cada uno tenía un vínculo especial y distinto, cada uno me aportaba su sabiduría, su particular forma de emplear el tiempo. Los meses transcurrían lentamente y cada estación imponía su ley, había que prepararse para cada una de ellas porque eran ellas  las que mandaban, eran ellas las que programaban la agenda que no tenías porque no era necesaria.

Las cosas eran herramientas y el significado del lujo he tenido que aprenderlo luego y todavía aún no lo llego a entender, perdonadme. Lo más parecido ha sido, comer turrón de chocolate en navidad, sentado en una silla de nea, cubriéndome con el paño de la mesa camilla y con la copa bien cargada de rescoldos mientras jugaba con mis hermanos y mi madre a “la siete y media “, ¡con mucha atención!, eso sí, porque nos gustaba mucho hacer trampas; no por ganar, sino para reírnos cuando se formara el follón al ser pillados.

Me vestía con ropa, ropa sin más, lo importante de la de invierno es que abrigara y de la de verano que fuese cómoda; y sólo eso, ropa; mi cuerpo lucía trabajado, mis manos ásperas, mi piel dorada, sobre todo en los períodos estivales y era por consecuencia del día a día, algo natural, algo que ya aquí no lo es, algo que aquí se paga aparte.

Tenía una motillo, que no un ciclomotor; me sobraba para ir al pueblo de vez en cuando y con una garrafilla de gasolina tenía para más de un mes, no necesitaba casco, ni carnet, ni seguro, ni itv, ni tantas cosas extrañas, ¿Por qué tanto?, si es una bicicleta con motor para andar por los carriles; el tractor es más grande y no necesita nada de todo eso.

La televisión la usábamos para ver películas cuando ya había oscurecido y para aquellos días que hacía muy mal tiempo, en los que era aventura y osadía a partes iguales el salir a la calle; y aunque siempre lo intentó nunca pudo quitarle el protagonismo a la chimenea, ella era el verdadero centro de atención en esos días; me pasaba horas viendo como las llamas devoraban los troncos y ramas que habíamos ido apilando en la puerta del cortijo, era el monte quien nos las daba, yo sólo tenía que ir a por ellas; llenando todo el salón de calor, de un calor con olor a madera, de un calor que te calentaba por dentro, de un calor que ya no siento.
¡Qué bien me sabían esos chorizos asados! encima de una buena rebaná de pan cateto.

En el pueblo todos éramos familia, en la mesa siempre había sitio para alguien más, todo el mundo era bien recibido, todos se cuidaban entre todos, todo era de todos, nunca se pisaba una palabra con otra, ni había una mirada cruzada, ni un mal gesto; antes de necesitar ayuda ya la tenías.

Cualquier cosa nos hacía reír, cualquier detalle podía ser motivo de carcajada, hasta en los duelos o en los hospitales, y siempre sin ningún animo de ofender, servía para agradecernos entre nosotros que nos teníamos, para decirles a los que ya nos faltan que seguíamos luchando y que seguíamos unidos. Una risa sana, una risa agridulce en esos momentos, una risa humilde, una risa inocente, una risa para los demás.
El simple comentario:                       - ¡¡Offu Chiquiilla!!, esta mortadela me sabe a jamón….
En el momento clave, podía provocar diez minutitos largos de destronche, que empezaba discreta y gradualmente;  Primero con alguna mueca contenida mientras los demás nos mirabamos los unos a los otros y se nos iba contagiando hasta que ya era inevitable el tener reírse.

Pues de ahí es de donde vengo y lo mejor es:
Que todo lo que allí me dieron, todo me lo traigo, porque lo llevo dentro.
Aquí las cosas no funcionan igual, son muchos más pero somos muchos menos, quizá aquí no pueda cambiar las cosas pero desde luego no seré yo quien cambie.

Gracias Mama, Gracias Papa, Gracias Familia. Os quiero.

A los 30

Estamos como al principio pero más desgastados, erosionados, marcados por lo pasado y por lo vivido y por qué no; por lo sufrido, por lo llorado, por lo decepcionante que fue, por lo doloroso que resultó, por lo equivocados que estuvimos, porque no nos dimos cuenta antes, por no haber hecho nada en su momento, porque nos arrepentimos y ya de nada sirvió.
Tantos motivos, tantos recuerdos, son tantas y tantas cosas ¿verdad?……………………………………., una vida joven que está en pleno recorrido, pero que ya no es novata, ya hay experiencia previa, ya existen precedentes y se ha creado jurisprudencia al respecto, pero con una contrapartida muy elevada que hemos abonado casi sin ser conscientes de ello;

La ilusión.

Algunos se quedaron sin ninguna; trágico suceso, se vencieron ante el infortunio, aunque la fortuna interviene menos de lo que nos pensamos; se rindieron a la adversidad, prefirieron plantarse de rodillas, agachar la mirada y exiliarse en una profunda tristeza aunque se disimule con una sonrisa de atrezzo y una simpática vitalidad de cartón piedra en no pocos casos.

Triste circunstancia esta y más triste para el que osa a acercase a este desolado paraje postbélico, para aquel o aquella que se prende de un palacio, pero de un palacio que tiene un gran jardín marchito, donde tendrá que arrancar raíces secas, sembrar confianzas en toda su gama y regar a diario nuevas esperanzas, a quien le toca limpiar a fondo lo que él no ha ensuciado ni ha descuidado, arreglar lo que no ha roto y sanar heridas que no ha provocado. Una dura misión en la que hay que pensarse muy mucho si merece la pena, si seremos capaces de terminar la colosal obra o nos quedaremos por el camino dejándola aún peor y más aún, si nosotros mismos tenemos también nuestras dolencias cardiacas. Donde se corre el injusto y muy doloroso riesgo de no poder alcanzar la cima, porque es la misma montaña la que no se deja ascender, la que no quiere regalarte su cumbre, donde llegar a lo más alto, contradictorimente, es a su vez llegar a lo más profundo; en definitiva: Sigue siendo cosa de dos.

Existen muchos y diversos riesgos para esta empresa, pero sin duda, en el caso de estar verdaderamente convencidos, es obligado aceptar el invite ya que la recompensa es indescriptible, no hay mejor agua que la que se bebe sediento.


Se entiende por todo lo anterior a aquellos que eligen por comodidad mental y por desidia emocional mantener contacto con tacto……haciendo descensos generacionales; desde luego es más sencillo mantener una relación mono direccional aún a sabiendas, lo que lo convierte en una práctica de profundo egoísmo, de que es una relación pseudo-parasitaria, al margen de que el huésped obtenga su contrapartida en algún tipo de especie, lo que lo convierte en una mera relación mercantil, que no sentimental.

Normal que se diga que cada vez el mercado está peor, el mercado realmente sigue tal cual, es quien lo afirma el que ha cambiado y ahora evidencia lo que antes no era capaz, como el que entiende otro idioma después de haberlo estudiado, cuando para él antes sólo era ruido y símbolos incomprensibles; sirva el ejemplo.

Aún con todo, remarcar que no considero, en resumen, que exista realmente problema alguno, sino una circunstancia, circunstancia dada por el hecho de haberlo intentado por lo que nunca y digo nunca, se puede considerar un error; me quedo con lo positivo, prefiero la experiencia ,sin lugar a dudas, a la inocencia.

Por qué no seguir intentándolo, por qué no apostar por la oportunidad, por qué rendirse al fracaso, por qué no poder disfrutar de esa sonrisa que nos hace levantar la nuestra.

Lo podemos hacer fácil, nos merecemos hacerlo.

Cogiendo Impulso

Aquí estoy……….buenas vistas……………., hace algo de fresco esta noche.

Claro que soy capaz de hacerlo y de hecho lo voy a hacer, pero este momento es mío y yo decido cuando.

Estoy cansado ya de todo esto, no me gusta lo que veo, no me gusta lo que pasa, en definitiva no me gusta.

¿Estudios?…., ¿Para qué? Llevo toda mi vida estudiando y queriendo saber más y hasta ahora sólo han conseguido traerme hasta aquí…. ¿Soledad?, ¿Es mi única compañera, no he querido nunca que sea otra, nunca he necesitado de nadie, estoy bien sólo.
¿Dinero?. Maldito invento con el que nos medimos los unos a los otros. Se consiguen bonitos envoltorios con dinero, pero el estuche sigue siendo el mismo.
¿Amor? …..claro que se lo que es, el amor está dentro de mi y en mi siempre he querido que siga, pero tengo que reconocer que he preferido ver el ajeno desde los escaparates.
¿Dónde voy a caer? Seguramente por ahí en medio……y luego… ¿Qué?....... Pues nada, algún grito de alguien a quien no le importo y se llevó un sobresalto, alguien que me odiará por darle más trabajo esta noche………comentarios a corto plazo desde la perspectiva de la indiferencia en tertulias de terraza de bar entre tinto y cerveza, nada importante.
Lo peor será esa llamada que van a recibir los que si me quieren, pero no por como soy, sino por ser uno de ellos…….lo siento, estoy en mi derecho, no sufráis por mi.
¿Qué pasará con mis cosas?........pues que se las quedé quien las quiera, en definitiva son cosas, yo ya si que no las quiero, que desperdicio tanto esfuerzo para pagar su precio, el precio de las cosas más o menos se sabe, pero el coste sólo lo sabe bien el que lo paga; que estúpido fui al dejarme convencer de que las necesitaba.
Bueno, ¡basta ya de tanta cháchara!, aquí hay uno que se va, ni el primero ni el último, uno más de en medio, uno más de tantos…..
¿Me dolerá? UI…..Me parece que te vas a arrepentir, al final no vas a ser tan valiente como te creías….
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¿Que pasa? ¿Quién habla ahora? , Hay una parte de mí que está deseando que lo haga……..
¿Es esa mi parte más valiente? ……………………..pues no lo creo.
¡! Es mi cobardía la que quiere que lo haga………… ¡Claro que puedo saltar! y ¡me reviento ahí abajo y listo!, y si pudiera volvería a subir y ¡me tiraría otra vez!….¡Pero no!……., sea por lo que sea estoy en este mundo que hace como el que no le importo, como al que no le afecta ni le interesa lo que yo haga o lo que yo piense……..
Pues vete preparando que te vas a ir enterando……. La historia sigue….casi lo consigues….pero NO.
Hoy no es el día, tendrás que inventarte otra manera mejor.

Historias de tantas.

Y llegó el día en el que sus miradas volvieron a cruzarse, de nuevo sus pupilas estaban unidas por un hilo invisible con el que intercambiaban sensaciones. Sabían que lo tuvieron, pero que su momento ya pasó........La diferencia es que uno de ellos esbozaba una sonrisa, la sonrisa de la tranquilidad del que lo había intentado.

Prólogo

Finalmente se impuso una lógica común, no sin bastante polémica inicial, tachada de injusta cuanto menos, resultó que al final la democracia no era tan perfecta, cuando se había fomentado durante demasiado tiempo el despropósito.

El mal hacer se extendió y se convirtió en mayoritario por lo que encontró su hábitat perfecto en unas reglas que lo defendían y amparaban.

La Justicia escrita con mayúsculas no era ni una muesca de la justicia con minúsculas, la primera se autoproclama soberana y no se contiene a la hora de vanagloriarse en títulos, ni de magnificar su cometido, mientras la segunda observaba indignada y a duras penas continuaba con su labor disciplinadamente y de forma anónima.

La balanza que supuestamente debía de estar equilibrada, claramente lucía inclinada, en la mayoría de los casos hacia un mismo lado; el lado de los intereses. Ya fuesen económicos, políticos o sucedáneos.

La libertad no era más que el disfraz que magníficamente había elegido la imposición, “ eres libre de elegir …..pero de entre las opciones que te damos” esto último se omitía.

Opciones distintas no eran bien recibidas, eran extinguidas en origen, los manuales se encargaban de condenarlas pero por si estos se veían incapaces y las opciones resultaban escurridizas, existían más medios para erradicarlas.

El poder se había mutado y se mantenía actualizado para garantizarse la capacidad de llegar a todos los intelectos, premeditadamente mermados, ya fuera de una manera o de otra, acorralando y finalmente ninguneando al individuo que quedaba desbordado en el mejor de los casos y sodomizado naturalmente como norma general, así se conseguía premeditadamente, domesticar al humano de corral.

Pero la presión no podía ser eterna, el paso del tiempo erosiona, desgasta y en este caso quebranta. Poco a poco la resistencia fue cogiendo volumen, su crecimiento era exponencial y empezaron a caer muros que durante toda su historia habían sido insorteables.

Se cambió de dirección y de bandera, pero que no se ilusione nadie, no se llegó a la utopía, ese no era el objetivo, este fue mucho mas humilde, simplemente el de acercarse un poco mas a ella y el de trabajar para conseguirlo.

Ardua tarea, aún había que cribar muchas impurezas, que se resistían a desaparecer, la sombra de la revancha de los que tienen mal perder seguía estando muy presente, había que estar atento a las nuevas embestidas y sobre todo prever las malas artes de los sin moral.

Costó pero se cambió el ciclo, no se afirmó que fuese a ser mejor, desde luego ese era el propósito pero lo que lo hacía fuerte era, que por lo menos sería diferente.

Se reconciliaron cuatro viejas amigas , la lógica, la justicia, la verdad y la valentía.

El primer fruto de su trabajo fueron: PALABRAS.

Los Vendeburras

Cada personalidad humana se puede comparar con el modo de comportamiento general de alguna determinada raza animal, las fábulas de toda la vida hacían esto mismo. Según el horóscopo chino, dependiendo del año en que nazcas, tu personalidad será extrapolable a la de un animal, el león, el mono, el tigre….

Pues los vendeburras, que son estos individuos a los que me dispongo a describir, si hubiera que compararlos con un determinado animal, sin lugar a dudas sería con cualquier especie de parásito.

Estos seres viven en una continua mentira y tienen una gran imaginación, están fijados en una forma y un estilo de vida determinado, pero por supuesto no van a trabajar por conseguirlo, ya que son vagos por naturaleza, es por eso, por lo que su objetivo prioritario sea conseguir sus aspiraciones por la vía rápida, le cueste a quien le cueste.

Pueden llegar a ser muy convincentes y hasta hay que reconocerles su inteligencia, al igual que se le reconoce a una rata. La cuestión es que para ellos la ética no es más que cinco letras juntas con tilde en la primera, en el mejor de los casos.

Suelen ser del sexo masculino y aparentemente no dan síntoma de distorsión alguna, su tarjeta de presentación es una gran sonrisa y emanan cordialidad, simpatía y desparpajo. También está la variante de la seriedad, corrección y pulcra profesionalidad. Desde luego es una técnica que ya tienen muy depurada, cuantos más conocidos tengan y más información maneje de ellos, pues mejor para su causa. Lo que está claro es que no les gusta doblar el lomo, así que intentarán embelesar a su potencial huésped con toda una retahíla de milongas para captar su atención y hacerle sentir “que es afortunado por conocerlo”.

Siempre van a lo grande y lo suyo es lo mejor por supuesto. Te van a regalar de todo, pero de boquilla claro, te van a garantizar los mejores resultados, pero que acabaran en un fiasco absoluto o los más suculentos negocios, pero claro, al final acaban fallando por culpa de un factor externo ajeno a su control. ¡Que mala suerte!

Otra características a tener en cuenta de estos estafadores y prostitutos de lo que no es sexo, es que están continuamente maquinando e intentan ejercer un control absoluto sobre sus proveedores, en el caso de que detecten que hay alguien que esta previniendo a su víctima, usarán todas sus técnicas para anularlo, por activa y por pasiva, utilizando todas las argucias posibles para desacreditar a la amenaza, dependiendo de los intereses que haya ya creados puede llegar a recurrir a métodos violentos. Es lo que tiene la falta de escrúpulos.

Para ir terminando solo añadir que estéis ojo avizor, que estos crápulas se pueden esconder detrás de un diploma, de un traje y una corbata, de una bata blanca o hasta de un cargo político.

La playa.

Me gusta la playa, me gusta su arena y me gusta su orilla.

Es mucho más de lo que parece, es la atracción que sienten sin poder remediarlo dos mundos totalmente distintos.

Cada uno tiene sus propias normas y sus vidas son totalmente distintas, quizás sea ese el motivo de su atracción.

En ocasiones alguno se atreve a dar un paso más, a ir más allá e intentar entrar en el mundo del otro, pero tal empresa está abocada al fracaso.

Cada uno tiene su espacio y finalmente vuelven al principio, al punto de equilibrio en el que los dos pueden estar juntos sin dejar de ser ellos mismos.

La playa.

Los egipcios no tienen la culpa.

No hace mucho una persona de mi círculo, la cuál gozaba de mi confianza, aprovechó un encuentro fortuito para hacerme una invitación a una reunión empresarial.
Según él prometía ser muy interesante, una idea novedosa proveniente de fuera de nuestras fronteras, que se autoafirmaba con unas largas cifras, con unos productos sin competencia y en definitiva una oportunidad de negocio magnífica avalada por numerosas personalidades.
Que suerte la mía……. Como iba a rechazar tal invitación.
Todo el discurso fue bastante fluido, se notaba que ya estaba más que ensayado y testado, acompañado de un tono amigable y cercano, aderezado con un ligero toque de misterio y oportunidad y rematado con un “Te dejo que tengo una reunión con unos señores muy importantes", ¡cuento contigo!
El pescado ya olía de lejos, pero decidí asistir porque la persona que estaba conmigo en el momento de la interrupción, decidió acudir por respeto al anfitrión y yo decidí lo propio, por el mismo motivo y porque quizás hubiera algún otro invitado más que fuese interesante, comercialmente hablando.
El día y a la hora indicada, allí estaba yo con mi escepticismo en pleno apogeo sentado en una sala de conferencias, a mi izquierda la persona que me acompañaba en el momento de la invitación y en frente, de pie en el escenario a un ex deportista como abanderado del chollo.
La charla se inició remarcando la personalidad “que fue en su día”, los triunfos que había conseguido y lo inconformista de su espíritu. Después le siguió unas muestras de humanidad haciendo mención a sus lesiones físicas, a sus “enanos” como él los denominó, incluyendo nombres claro y para rematar el acercamiento, nos deleitó con sus éxitos empresariales para darle más consistencia al asunto.
Hecha la presentación y con un tono menguado, se puso en play y empezó a regurgitar una cantinela dialéctica reivindicativa de pórque no podía aspirar a una vida mejor tanto para él como para los suyos y ya que nosotros estábamos allí porque alguno de sus amigos nos había invitado, también nos consideraba como………“suyos”.
Precioso, fue un momento muy sentido. Evidentemente ironizo porque lo que verdaderamente sentí en ese momento fueron ganas de levantarme e irme sin cerrar la puerta, pero por educación y por solidaridad con mi acompañante aguanté estoicamente la pantomima que se alargó durante hora y media.
El momento estelar del evento fue cuando el infiltrado del público de turno se levantó a media charla, como el que ha visto la luz al final del túnel o como el tullido que se ha curado repentinamente, magnificando y ratificando todo lo que se acababa de decir.
No voy a seguir escudriñando el acto porque no quiero que dure hora y media el artículo, así que directamente voy a proceder a valorar la experiencia.
Por un lado me entristecen estas cosas y por otro lado me enervan, cómo se consienten estas actuaciones y más aún, cómo llegan a tener éxito. Desgraciadamente estas artimañas fétidas combinan unas supuestas características muy deseadas por una mayoría de la población humana mundial. Altos ingresos, baja inversión con amortización casi inmediata y poco tiempo de dedicación. Este ungüento mágico se combina con una buena presentación y si encima lo ampara un momento de necesidad, éxito asegurado.

Ley Ordenación Comercio Minorista 7/1996

2. Se prohíbe proponer la obtención de adhesiones o inscripciones con la esperanza de obtener un beneficio económico relacionado con la progresión geométrica del número de personas reclutadas o inscritas.

Desgraciadamente esto sigue funcionando al igual que lo sigue haciendo el viejo truco del titular llamativo, si el encabezado del artículo no hiciera mención con los egipcios por su relación con las estructuras piramidales y hubiese sido: El Falso Network Marketing o Falso Marketing Multinivel, seguramente no serán tantos los que se molesten en dedicarle unos minutos.

Otra vez...................

Enfrente de un papel en blanco, dispuesto a llenarlo de garabatos, los cuales, alguno podrás descifrar y comprender lo que dicen, pero nunca conocer los sentimientos que han provocado que estos existan.

¿Tan difícil es?, que te quieran y querer igual. La eterna pregunta sobre el eterno tema, las respuestas que nadie sabe y que todos equivocadamente nos respondemos a nosotros mismos y que son un error desde el momento que planteamos la pregunta.

Cuando lo das todo y quieres seguir rebuscando en tu interior para seguir dando más, porque sientes la necesidad de hacerlo, sin pedir nada más, que lo acojan y lo tengan en cuenta.

Y cuando todo ese enorme esfuerzo, que no es tal, comprendes que ha sido en vano.....es como darle un beso a un espejo. La decepción es tan grande, tan grande, tan grande......que cualquier palabra se le queda pequeña.

Es curioso, como este amasijo de carne, no es capaz e controlar la pequeña energía que se le ha depositado en su interior.

Te duele por dentro, te quema, te arde y solo hay una manera de aliviar el dolor aunque nunca se cure. El tiempo...

Que sedimenta, lo cubre, lo tapa y lo disimula, pero jamás sana, la herida sigue abierta, llorando en silencio, penando a oscuras y aunque no se queje y no aparezca ahí sigue.

Crees y confías, entregas y no recibes, que es lo de menos y lo bueno es que eres el malo, lo has hecho mal, lo tienes ensayado pero nunca te saldrá, no lo dominarás jamás y lo sabes, pero aún así te confías.

¿Es así como acaba o es sólo el comienzo?, no contestéis, no escucho, estoy ciego, no os creo.

Y aquí estamos.

Inmersos en nuestra penúltima vida, nos gusta conocernos entre nosotros pero ¿para qué?, si luego, cuando nos hacemos realmente falta no estamos, o ¿si? , tú sabrás.



Y seguimos queriendo. En definitiva, queriendo más, ¿cuándo llega el suficiente?, ¿para qué sigues leyendo si no te estás enterando?, por segunda vez, o ¿sí?



Preguntas sin respuestas como tantas y tantas, pero realmente ¿ son tan difíciles las respuestas o por el contrario son tan sencillas que se resumen en una, que las contesta a todas?.



Sea como sea, aquí sigo escribiendo para ti y tú leyéndome a mi, mientras pasan los segundos y con ellos nosotros mismos, ¿porqué no nos vemos y nos dejamos de letras?



Tú decides....

Sabiduría

A aquellas personas, que se permiten el lujo de catalogar a los demás sin conocerlos, basándose simplemente por ciertos rasgos que han creído entender y de forma muy esporádica y todo ello lo generalizan hasta el punto de hacerlo matiz definitorio.

A esas personas que han venido al mundo con unas características, las cuales han influido de manera más que notoria en la calidad de su personalidad, haciéndose insoportables y creyendo tener capacidad y potestad para realizar juicios rápidos de valor sobre otras personas y dándose la infinita capacidad, de a estos mismos, elevarlos a la categoría de verdad universal..

A todos ellos decirles que se equivocan o eso creo, y digo eso creo por que yo no me considero en situación o capacidad, de dar nada por cierto, ni siquiera de que realmente sea yo el autor de esta coordinación de palabras y con ellas el significado que generan. Pero desde luego las personas son mucho mas complejas que un detalle, si es verdad que un rasgo puede decir mucho de una persona, pero también es verdad de que todos tenemos derecho a enmienda, las personas van cambiando y evolucionando día a día, nos vamos actualizando constantemente y no por que sí, sino por que día a día nos van ocurriendo acontecimientos que nos influencian y nos hacen cambiar, entender y valorar la vida y todo su ello de distintas formas.

Es por esto mismo de donde sale la expresión de que la experiencia es un grado, la madurez del individuo le hace saber valorar con juicio lógico en el mejor de los casos.

En la vida se pueden adquirir infinidad de conocimientos hasta llegar a la conclusión de que a medida que se avanza, estos quedan pendientes de forma exponencial, pero esto no garantiza que el sujeto en cuestión los asimile de la forma correcta o recomendable.

Pero en la materia de la mismísima vida, el tiempo no es el único factor que interviene en la ecuación, sino no sería una ecuación, a esta hay que añadirle la antes mencionada asimilación y a su vez hay que sumar un nuevo concepto que es la circunstancia.

Las circunstancias de cada individuo hacen que se enfrente a ciertas cuestiones con mayor frecuencia, y todas estas podemos englobarlas en la vivencia.

Por lo tanto tenemos que Madurez = (Vivencia + Asimilación) y de ella sacamos que
Sabiduría = (Conocimientos X Aplicación) madurez

La granja Cañete

Amanece un nuevo día en la Granja Cañete;

El sol se despierta con fuerza y no hay nubes a la vista, el rocío empieza a despedirse de las hojas y los grillos ceden su turno a las chicharras que desde primera hora auguran que va a ser un día largo y caluroso.

Clotilde, atenta como siempre, no pierde detalle. El gallo vocifera su anuncio que confirma el comienzo de una nueva jornada, pero una vez más, ella ya estaba más que desperezada; nunca se había perdido un amanecer o al menos nadie lo recordaba.

Poco a poco en la granja se van escuchando más sonidos; los cerdos hambrientos para variar intentan colarse en el ritual del desayuno a base de chillidos desesperados, suplicando cualquier anticipo de comida, aunque pocas veces les funcionaba esta artimaña.

Las vacas con su parsimonia se lo toman con más calma, no tienen prisa, antes o después siempre les llega lo suyo y casi siempre tienen para comer tranquilamente durante todo el día.

Matías es todo un profesional;  es el encargado de la granja y a primera hora siempre hace recuento y controla que todo esté en orden.
Es un auténtico líder, un labrador canela con vetas blancas al que le encanta su trabajo y siempre está con el granjero. Sabe que es un buen hombre y sin duda daría su vida por él; le gustaría tener manos en vez de patas para poder ayudarle más.

Granjera: - ¡Clotilde..!,  ¿Qué tal hoy? Vaya……….veo que hoy tampoco hay suerte….bueno, quizás mañana ¿No?

Y con la misma sonrisa con que la mujer del granjero había abierto la puerta del corral la volvió a cerrar; eso sí, el canasto vacío con el que había llegado, salía rebosante de huevos aún calientes.

Clotilde era una gallina especial, pero sin dejar de ser gallina, era color calabaza y con buenas hechuras, pero no era eso lo que la hacía diferente, su mirada era intensa y su paso llevaba otro ritmo.
Ella prefería comer tallos verdes y frescos, trigo de la cosecha y de vez en cuando y porqué no, algún que otro bicho que se encontraba entre las grietas del muro encalado.

Quizás ese era uno de los motivos por lo que no ponía huevos a diario como sus demás compañeras del gallinero, a ella no le gustaba el pienso; decía que la comida basura no era para ella; eso le costaba soportar burlas de vez en cuando y hasta alguna que otra advertencia burlona de sus compañeras.

- Gallina que no pone huevos……… ¡Al puchero!, jajaja.  Le decían.

Aún así a ella no le preocupaba en absoluto y hacía bien; los dueños de la granja la tenían en alta estima, si bien era verdad que no era muy ponedora, cuando lo hacía, estos sin duda, eran los más grandes y los más sabrosos.

Clotilde no se sentía ni distinta ni especial, simplemente lo era, a ella no le gustaba pasarse el día piando como las demás;  no le parecía ni bien ni mal, simplemente prefería hacer otras cosas.
Se conocía el corral palmo a palmo pero cada día lo volvía a repasar con ilusión.

(Clotilde):  - ¿Quién sabe?…….. ¡Quizás hoy encuentre alguna lombriz..!

De vez en cuando les daban el día de excursión y les dejaban la puerta del corral abierta y cuando eso ocurría ella aprovechaba para curiosearlo todo. Una vez hasta se metió dentro de la casa para ver que era eso que hacía que saliera humo por una trampilla del tejado.

Algunas veces iba a visitarla su mejor amiga; Regina.

Se trataba de una golondrina un tanto atolondrada, pero a Clotilde le caía muy bien porque sabía que sobre todo era auténtica y aunque normalmente se llevaban la contraria y terminaban discutiendo por boberías, su amiga Regina era lo mejor que le había pasado.

En una ocasión Regina le dijo a Clotilde:

- Que suerte tienes Cloti, a ti cada mañana te dan la comida y sin embargo yo cada día tengo que ingeniármelas para no acostarme enmallada; además, tú aquí estás segura y yo tengo que tener mucho cuidado…….¡De que no me coma ninguna alimaña!.

A lo que Clotilde le contestó:

- Bueno, para eso eres golondrina y yo gallina Regi.
Tú sin embargo puedes volar y ver todo lo que quieras;  puedes decidir en que huerto comer, en que río beber y en que árbol vas a poner tu nido y me alegro mucho por ti de que seas golondrina y puedas hacer todo eso.

Una mañana sucedió algo distinto. Esta vez no fue la ama la que entró tarareando alguna canción con su canasta del brazo, sino un par de hombres toscos con grandes jaulas.
Rápidamente y tras el estupefacto inicial se formó un gran revuelo; una nube de plumas no dejaba ver bien lo que ocurría. 
Clotilde se mantuvo con serenidad pero inmóvil, eso sí, con la mirada alzada y al contrario que a las demás; el pánico no encontró albergue en ella.
Fue por esto por lo que fue la última en entrar en la jaula; apiñadas unas contra otras, tuvo que soportar los quejidos y los trágicos llantos de las demás.
De repente se sintieron suspendidas en el aire y un fuerte cimbreo indicaba que esos hombres se las llevaban sin ninguna delicadeza a un lugar poco poco…..bueno.
Esa que era su casa ya formaba parte del pasado en cuanto las compuertas de la furgoneta se abrieron y como si de alpacas de paja se tratara, las jaulas fueron arrojadas en su interior chocando entre si y haciendo que el miedo se convirtiera en pánico, pero lo peor estaba por llegar cuando las compuertas se cerraron con mucho ruido y ninguna compasión.
Ese día anochecía antes de tiempo para esas gallinas, pero en el último momento algo interrumpió el drama.

Granjera- ¡Un momento por favor!.

Y por segunda vez amaneció por un instante. A la granjera le fue fácil encontrar a Clotilde, era la única que no imploraba clemencia, suavemente la cogió y la envolvió en su regazo y mientras las dos vieron como la furgoneta se alejaba dejando polvo y lamentos en el aire.

La granjera le dijo a Clotilde: - Sabes que tus huevos son mis preferidos pero al fin y al cabo no dejan de ser huevos. “Te quedas conmigo porque mientras tú estás triste por tus compañeras, ninguna de ellas se alegra por ti”.


Corazón de niño


Corazón de Niño.
Madera bien pulida, con una forma concreta de lo más corriente, todo un símbolo de lo “bueno“ y ahí lo tienes. Sin más; Una idea, un supuesto recuerdo que te aborda o una sensación en su defecto, pues no es mi caso, y no es por llevar la contraria sino por sencilla sinceridad.
Lo fácil sería evocar pasados episodios, que en mi caso, seguramente, estos ya estén más que maníos, desempolvar alguna historieta idealizada, de suave textura, con tonos pastel y aroma a nenuco.
También es esperable encontrarse con un ferviente deseo de que dicho espíritu fresco se mantuviera inmaculado e intacto de por vida, tan bello como absurdo propósito.
Como se habrá notado ya, no me gustan los tópicos y aparentemente voy a cambiar de tercio, pero tened paciencia ya que todo tiene un porqué.
Es fácil tener una buena figura con dieciocho años, pero lo meritorio es conservarla con sesenta, más aún, dejarlo todo cuando no se tiene nada, es sencillo no ser romántico cuando nunca se ha amado, despilfarrar es entendible cuando aquello que se malgasta no ha supuesto ningún esfuerzo o sacrificio.
Por todo ello no me parece plausible, ni meritorio el hecho de albergar buenos y firmes propósitos de amor, paz y amistad por siempre y para siempre cuando todavía no se ha tenido tiempo de saber, lo que es un desamor, lo que es verte en guerra con enemigos que van a por ti y asimilar de que haya quienes no quieran de tu amistad. Es como el “felices fiestas” de tu vecino cuando se cruza contigo en el portal, es una tradición más, que se ha quedado hueca.
No defiendo, sólo justifico, ya me gustaría a mi que los corazones se mantuvieran puros y conservaran por siempre sus ideales primarios pero el tiempo y las experiencias erosionan los sentimientos y todavía no he mencionado los casi insorteables intereses, tema al que prefiero ni entrar.
Los infantes en ese aspecto considero que son egoístas y yo preferiría alabar al corazón adulto que se ha enfrentado de cara con las tentaciones y las ha vencido, a aquellos que han sabido sortear los malos deseos, hasta aquellos que se equivocaron y luego han quedado profundamente arrepentidos y sin olvidar a los tantos y tantos que día a día lo seguimos intentando aunque fallemos mas que acertemos.

Cien por cien

No hace mucho alguien me decía...: El próximo que me venga que lo haga al cien por cien. Es decir; que no le dé miedo el mantener una relación seria, creí entender.

Lo cual me dio que pensar, ¿Acaso no se refería a compromiso? ¿Es acaso el compromiso el todo?

Yo diría que esto es sólo una parte, yo entiendo por el cien por cien, la amistad, el cariño, la confianza, la sinceridad, el agradecimiento, el respeto, la ternura, la admiración, la simpatía, la pasión, el deseo, el sacrificio, y sí, también el compromiso como no y hasta alguna que otra más que me habré olvidado.

Puede haber compromiso y que falten otras muchas más, y ¡ojo! lo importante del compromiso no es que lo haya o no, sino los motivos de que este exista. El interés y la conveniencia también desembocan muchas veces en él.