header-photo

Más allá del tiempo


Los instantes se van sucediendo uno tras otro y para intentar ordenarlos se decidió inventar el concepto "Tiempo"

Treinta y un millones, quinientos treinta y seis mil segundos tiene un año; es fácil de calcular, pero ¿Cuántos instantes se viven durante un año? ¿Cuántos momentos?, ¿Cuántas sensaciones?, ¿Cuántos pensamientos pasan por ti?, ¿Cuantas vivencias?, ¿Cuántas experiencias?.

Este año sin lugar a dudas es el mejor año de mi vida, es el año en el que he dejado de ser el protagonista de mi historia, y es donde he llegado a entender que absolutamente todo lo anterior no ha sido más que el camino que me tenía que traer hasta aquí.

Y en este " Mi Camino" mi peculiar camino, tengo la inmensa suerte de contar con vosotros, mis amigos; Amigos y Amigas de hace mucho tiempo, de hace poco tiempo, de toda la vida, de siempre... Amigos que están más cerca, amigos que no siempre están, pero no importa; seguís siendo igual de amigos, compañeros de mi viaje en solitario porque sencillamente a cada paso llevo un trozo vuestro dentro de mí.

Aprovecho para hablaros de esa amistad que se mantiene anclada aunque haya sufrido una tormenta de circunstancias. Cuando todo ha pasado la amistad sigue estando ahí, no hay nada que perdonar, no hay nada que recordar, un abrazo hace que todo siga como estaba.

Que sepáis que soy muy consciente de lo afortunado que soy por sentirme vuestro Amigo.

Esta noche no se muy bien el qué....pero algo se hará, Quien quiera y pueda que se apunte.

Vamos a por los 37! ;)


El secreto del tiempo







Mis dedos supuran letras que se han ido acumulando y es que he estado ocupado hablando y sintiendo.

Has entrado eclipsándolo todo y has cambiado mis esquemas, hasta mi necesidad de combinar palabras ha pasado a un tercer plano.

Aprovecho ahora que ya estas durmiendo para seguir diciéndote cosas. Para contarte de otra forma lo que ya sabes. Para dar a luz una sonrisa en tus labios.

Estoy muy orgulloso de ti por lo que eres y por lo que haces; estoy muy orgulloso de mi por merecer que me busques en sueños.

Tenemos tantas cosas por hacer que no tengo ninguna prisa por hacerlas. Contigo he conseguido dejar de lado al tiempo en cuanto desvelé su mayor secreto.

Mi pasado, mi presente y mi futuro es exactamente lo mismo.

Tú.

Creer es poder.



Mi corazón bombea aire por mis venas, mi sangre no se sabe donde está; mis sueños reniegan mi nombre y mientras la pregunta se pierde en algún lugar.

No es suficiente nunca, siempre hay algo más, lucho por no rendirme, me rindo por no luchar. Es indiferente, la batalla no se cansa de buscarme.

¿Qué pecados habré cometido tiempo atrás?, ¿Cuan malvado no habré sido?, ¿Acaso inventé la palabra crueldad?

Soy un espejo que devuelvo lo que me enseñan y por eso despierto a la ira que los demás maquillan; que esconden entre sonrisas y saludos, simplemente para continuar con una vida inerte, llena de lugares que no te alejan de ti mismo, llena de riquezas que te dejan igual de pobre, de acercamientos que te hacen odiar al mismísimo amor con te quieros que duran solo cuatro días.

Viaje infinito por el mismo sitio.

Diana de dardos y lanzas, orgulloso mártir forzoso, rey de un planeta solitario, verdugo de lo que más me importa.

Ver o no ver, ni cascadas polares, ni castillos con águilas. Ver o no ver cuando lo primero es creer.

Me gustan las personas



Me gustan los hombres, los hombres que se visten por lo pies, me gusta que los niños sean niños, no me gustan los niños que se han hecho grandes pero me gustan los hombres que saben ser niños.

Me gustan los hombres que tienen palabra, los hombres que entienden que el honor se hereda, esos hombres que generan confianza sin pretenderlo. Los hombres que se entienden sin hablar.

Me gustan los hombres que luchan por sus familias y que comprenden que otros hombres hagan lo mismo. Me gustan los hombres que te miran a los ojos mientras te dan la mano, me gustan los hombres que lloran y al hacerlo son hombres aún más.

Me gustan los hombres que saben que van a morir y viven para dejar las cosas mejor de como estaban al llegar. Me gustan los hombres que se les escapa una sonrisa de coraje cuando el dolor les apuñala.

Me gustan los hombres que no elijen al miedo de compañero, que saben perdonar lo perdonable y que son compasivos con los que no lo han sido con él. Me gustan los hombres que intentan ser mujeres.

También me gustan las mujeres, las mujeres que el sacrificio lo entienden como obligación, que sus familias son sagradas, esas mujeres que siempre tienen una caricia sin estrenar.

Me gustan las mujeres valientes, las mujeres que saben hacer que el reloj vaya más lento, las mujeres que en su corazón cabe el universo entero y aún les sobra un rincón.

Me gustan las mujeres que saben hacer de hombres mejor que muchos hombres, me gustan las mujeres que lloran sin que nadie las vea. Me gustan las mujeres que no hablan por hablar.

Me gustan las mujeres de ley, las mujeres que saben como pasar desapercibidas y que saben como llamar la atención. Me gustan las mujeres que te hacen ser quien eres, las mujeres que hacen mujeres, las mujeres que hacen hombres, las mujeres que saben perder y ganar.

Machismos y feminismos, un hombre no sabe lo que es que un hijo beba de su pecho, una mujer no sabe lo que es sentirse dentro de una mujer. Hombres y mujeres somos todos, hombres y mujeres no son tantos.

Solo hago una distinción entre personas; los que entienden lo que acabo de decir y todos los demás.


Hombres y mujeres al margen de su sexo, hombres y mujeres que son personas y destacan por encima de la gente. Hombres y mujeres que han nacido para enseñarnos a todos los demás.

Almonteños

Nos gusta lo que nos gusta y no nos gusta lo que no nos gusta, aunque sepamos que no nos conviene. 

Pero es que, precisamente, nos suele gustar lo que no nos conviene; llamémosle tentación, llamémosle vicio, llamémosle estupidez, pero se llame como se llame, así es y así va a seguir siendo.


Es verdad que no a todos les ocurre esto, pero a aquellos pocos que no, es porque.... a ver como lo digo, no son humanos. 

Pero a la inmensa y eterna mayoría de los que sí lo somos,  nos ocurre en mayor o mayor medida y si sientes que estás de acuerdo con todo lo anterior es que tienes solución, no eres diferente, lo puedes solucionar; porque eres consciente de lo que no te conviene y esto significa que aunque dentro de ti se generen argumentos para justificar esas conductas, tu fondo sigue estando profundamente en desacuerdo y siente vergüenza de ti mismo. 


Somos demasiados los que decidimos hacernos una jaula y encerrarnos dentro para así poder sentirnos infelizmente prisioneros. Hay tantos motivos los que nos llevan a ello como cantidad de vidas diferentes y como al igual que les ocurre a las patatas que no hay ninguna exactamente idéntica a otra al final todas se pelan igual. 

Si de verdad estás cansado de ser un reo de tu estupidez, no hace falta que te decidas, no es cuestión de decisión, es cuestión de convicción.


Apaga el botón de los pensamientos, porque son estos los que te han convencido para que llegues a donde ahora te encuentras. Si no sabes donde está no pasa nada, ignóralos como ellos ignoran a tus puros deseos y dirígete a la salida. Comprobarás que esos robustos barrotes no son más que densas telarañas. Traspásalas, eres libre, disfruta de ser tú mismo.

Ya lo has conseguido, te has girado sobre ti mismo, la era yin se ha abierto paso a través de la dinastía yang. Ahora es tu yo positivo el que de nuevo lleva el timón, enhorabuena, pero no te olvides de que el yo negativo no ha muerto, ahora está detrás, al fondo, en la bodega, ahora es él quien está enjaulado por tu lógica, agazapado ahí abajo esperando su momento para saltar como una fiera salvaje contra ti. 


La eterna lucha del bien contra el mal se libra en el interior de todos y cada uno de los mortales y tú no eres una excepción porque si lo fueras no te molestarías en pensar de que a ti no te pasa. Así que no te maltrates cuando tú cabra tire al monte, almonteño...


Respira, Sonríe y que continúe la batalla!!!


Pd: La vocecita que te dice que a ti no te pasa viene de la bodega...




Llorar es sentir.

Me gustan las personas que lloran,
pero no las que lo hacen queriendo,
o las que lo hacen porque se dan pena,
sino las que lo hacen porque lo sienten,
las que lloran por los demás.

Cuanto más mayor me hago, más lloro;
sobre todo cuando siento injusticias,
son lágrimas de coraje.
Sobre todo cuando siento verdades,
son lagrimas de emoción.
Sobre todo cuando siento puro amor,
son lagrimas de corazón.

Es mi corazón quien llora, porque cada vez es más grande,
cada vez se da cuenta de más realidades,
cada vez siente con mayor claridad.

Una lágrima no es una simple gota de agua,
es una porción de alma condensada,
todo esa energía, todo ese sentimiento, toda esa intención,
materializada en algo tan comúnmente extraordinario.

Lloremos juntos los que el llorar no nos avergüenza.
Lloremos por lo que aún tenemos que cambiar.
Lloremos por los que ya no pueden y
Lloremos por los que vendrán.

Despensa Solitaria

Más, más y siempre más. Una codicia que no conoce límite es la que hace que cada día que me levante sea más complicado tener lo mismo.

La pirámide del ojo se hace más alta, lo que nos empuja a los que estábamos abajo a que lo estemos más aún. Tenemos que pagar las vistas de este maldito ojo ciego de moral.

La historia de siempre en su última versión, mucho más perfeccionada. Un plan cuidadosamente llevado a la práctica. Con toda la paciencia negra del que conspira a nuestras espaldas y nos utiliza como ganado intensivo.

Y ¿Quién o quiénes serán los dueños del óculo?. Esa es la gran pregunta, pero difícil entrar en el castillo por la puerta principal......... Es más, no sabemos donde esta esa puerta y ni mucho menos los pasadizos secretos...
Quizás podemos conseguir que salgan. Como la solitaria que nos roba la comida desde nuestras propias tripas; podemos hacer que asome la cabeza, pero para eso tenemos que tener hambre los dos, y desde luego a eso nosotros, ya estamos más que acostumbrados.

Solemos culpar a los políticos, pero ellos no son más que algunos de los nuestros pero con algunos privilegios más. De eso se trata.
Como los delegados de clase, que en fondo no dejan de ser otros estudiantes más, pero que se contonean por los pasillos casi exigiendo reverencia.

Pobres tahúres y tontos de nosotros que somos quienes los mantenemos ahí.

¿Seremos capaces de hacer que las ratas salgan de sus agujeros?, ¿De conseguir verles los bigotes?, ¿Podremos hacer que el humo llegue hasta sus doradas madrigueras?.