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Almonteños

Nos gusta lo que nos gusta y no nos gusta lo que no nos gusta, aunque sepamos que no nos conviene. 

Pero es que, precisamente, nos suele gustar lo que no nos conviene; llamémosle tentación, llamémosle vicio, llamémosle estupidez, pero se llame como se llame, así es y así va a seguir siendo.


Es verdad que no a todos les ocurre esto, pero a aquellos pocos que no, es porque.... a ver como lo digo, no son humanos. 

Pero a la inmensa y eterna mayoría de los que sí lo somos,  nos ocurre en mayor o mayor medida y si sientes que estás de acuerdo con todo lo anterior es que tienes solución, no eres diferente, lo puedes solucionar; porque eres consciente de lo que no te conviene y esto significa que aunque dentro de ti se generen argumentos para justificar esas conductas, tu fondo sigue estando profundamente en desacuerdo y siente vergüenza de ti mismo. 


Somos demasiados los que decidimos hacernos una jaula y encerrarnos dentro para así poder sentirnos infelizmente prisioneros. Hay tantos motivos los que nos llevan a ello como cantidad de vidas diferentes y como al igual que les ocurre a las patatas que no hay ninguna exactamente idéntica a otra al final todas se pelan igual. 

Si de verdad estás cansado de ser un reo de tu estupidez, no hace falta que te decidas, no es cuestión de decisión, es cuestión de convicción.


Apaga el botón de los pensamientos, porque son estos los que te han convencido para que llegues a donde ahora te encuentras. Si no sabes donde está no pasa nada, ignóralos como ellos ignoran a tus puros deseos y dirígete a la salida. Comprobarás que esos robustos barrotes no son más que densas telarañas. Traspásalas, eres libre, disfruta de ser tú mismo.

Ya lo has conseguido, te has girado sobre ti mismo, la era yin se ha abierto paso a través de la dinastía yang. Ahora es tu yo positivo el que de nuevo lleva el timón, enhorabuena, pero no te olvides de que el yo negativo no ha muerto, ahora está detrás, al fondo, en la bodega, ahora es él quien está enjaulado por tu lógica, agazapado ahí abajo esperando su momento para saltar como una fiera salvaje contra ti. 


La eterna lucha del bien contra el mal se libra en el interior de todos y cada uno de los mortales y tú no eres una excepción porque si lo fueras no te molestarías en pensar de que a ti no te pasa. Así que no te maltrates cuando tú cabra tire al monte, almonteño...


Respira, Sonríe y que continúe la batalla!!!


Pd: La vocecita que te dice que a ti no te pasa viene de la bodega...




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