header-photo

Lágrimas en el pecho.

No hace mucho que te he conocido pero supongo que nos conocemos desde siempre; despiertas alegría simplemente con mirar a los ojos y tu espontaneidad obliga a las sonrisas dejarse ver.


Ahora ya no estás y tu cuerpo simplemente se apagará para empezar a desaparecer cuando a alguien le dejen darle a un botón..... Y ya está, te vas por entera y te llevas un trocito de todos los que te hemos conocido.


Ya se han acabado todas las estúpidas preocupaciones que nos toca vivir olvidando que se nos va la vida con ellas.
Sencillamente ya nada importa y te vas sin poder decirte adiós, sin poder abrazarte otra vez, pero me quedaré con los abrazos que sí te di, con todas las risas que sí nacieron al mezclar nuestras formas de ser.


Vete; porque te tienes que ir, ya te han llamado; yo iré más tarde, no se por cuanto más, pero ya más tarde; lo suficiente para saber lo agrio que es echarte de menos.


Tenía más ganas de discutir contigo, de meterme con tu uniforme y de ver lo bien que sabias arreglarte cuando tenías tiempo, de ayudarte en tu mar de contratiempos y sobre todo seguir dándote lo mejor que tengo; mis consejos sinceros; aunque los tuyos, que eran menos, brillaban con fuerza en la distancia.


Ganas y más ganas que van creciendo a medida que me acabo de creer que ya te has ido.


Llorar por haberte perdido o sonreír porque te he conocido, sabes que soy de lo segundo aunque desde ya se me olvide.

0 comentarios:

Publicar un comentario