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El universo en una persona.



Aunque la tendencia sea convertirnos a todos en clones los unos de los otros; donde hasta los sueños sean calcados, donde el sistema se automatice y sino queda mas remedio haya que incluir humanos robotizados.

Como en esas hamburgueserías a escala mundial en las que da igual a la que vayas, porque otros ya se han encargado meticulosamente de que no notes la diferencia. “La hamburguesa manda”.

Aún con todo, sigue habiendo personas que marcan la diferencia; son faros naturales para aquellos que son conscientes de la tormenta que es la vida. Están en muchos sitios, pero desde luego siempre serán pocos.

Estas líneas se las dedico en concreto a uno de ellos; a un hombre al cual admiro, por ser un profesional hermético, estanco, donde no cala la duda o el error de sobre como tiene que hacer lo que sabe hacer.

Escuchándolo mientras habla, lo miro a los ojos y su pasión me llega atravesando el cristal que nos une.
Agonioso  y esplendido  a la vez; Le gustaría saberlo todo para luego poder compartirlo con todos.

Lo sigo desde hace varios lustros y no hay nuevo encuentro que sea estéril. Me contagia sus inquietudes hasta hacerlas mías y las mías propias en innumerables veces han encontrado un notable respaldo en sus programas.

Sin duda no podrá estar de acuerdo conmigo nunca, en que él es la piedra angular de los formatos que hace públicos. Por supuesto que se rodea y codea de grandísimos profesionales y que él, en el fondo se nutre de todos ellos, pero ahí es donde radica tu grandeza.

Eres un núcleo denso que genera atracción y bajo tu influencia no orbitan planetas……sino galaxias, además emites grandes cantidades de luz y calor, energía en todas sus variantes.

Analizando los datos anteriores, no me cabe la menor duda de que: Iker Jiménez, eres toda una estrella.